Bienvuelta, amor.
Hoy acaba tu ausencia,
dejo de estar en ayuno de amor,
de tus besos, tus risas, tus palabras…
todo aquello que extraño porque ¡vaya!
echo de menos hasta tus enfados
y me muero por tenerte cerca
al alcance de mis versos, de mis brazos
que te buscan, anhelantes de tenerte
y desarmarte en mi abrazo,
para volver a armarte con mis besos,
mis caricias, mis poemas,
reinventarte con canciones,
desnudarte de la vestimenta
de tu importancia para que
seas solo mi churri, mi Natalia,
la alegría de mi huerto, mi tomatita.
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