La única musa para un único poeta
Murmura tu inspiración, oh musa a un único poeta, para que seas la única ninfa a la que él escriba, la única que pinte, la única que esculpa… Apláudele sólo a él, excítate solo con sus letras, vibra solo con sus poemas, elévate únicamente con las alas de su arte, para que él se emocione solo al escribirte, y no escriba poemas para todas las musas, ni poemas “agregue aquí su nombre:” para que sus versos requieran siempre de tu soplo, tu belleza, tu presencia, tu inspiración… Mantén el principio sacro, el vínculo imperioso, el ramaje de emociones que arraigan en el alma… para que el siempre sea, tu único vasallo, tu escudero fiel y pueda siempre referirte como su reina, ama y señora, única y todo entre todas las musas.