Armonía de raíces.

 





Mi voz dice tu nombre
desde tiempos remotos y la brisa
lo esparce en el ambiente,
arena y sal, caricia como oleaje,
naturaleza, nacimiento…
emociones talladas en las rocas,
cada aspereza, cada turgencia,
cada grieta enmienda nuestro amor.
le otorga profundidad y sentido,
caudal de dos cuerpos, de dos mundos
que acuden y en sus contrastes de luz
se reconocen  y en el juego de sus bocas
 se reconcilian y convergen
en el temblor de sus almas.





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